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Este artículo nos desvela en profundidad las características de los diferentes formatos de audio actuales. De donde vienen y hacia donde se dirigen, cómo algunos han caído en desuso y otros han emergido ganadores en algunos ámbitos. Debido a su extensión lo dividimos en dos entregas.

 

Puede que el único formato de audio que conozcas sea el .WAV o el .MP3. Sin embargo existen bastantes más con diferentes características que, a medida que profundices en el mundo de la grabación digital, te los vas a encontrar y empezarán a surgir las dudas sobre cual de ellos es más conveniente elegir en cada caso y, sobre todo, porqué.

 

Se pueden diferenciar unos archivos de otros por sus propiedades, cómo se almacenan los datos, sus capacidades de reproducción o cómo puede utilizarse en un sistema de administración de archivos -qué etiquetado utilizan.

mp3-icon formatos de audio

 

La diferencia entre todos ellos no sólo puede ser de calidad, ya sea apreciable al común de los oídos o no, sino que también tiene que ver con diferentes patentes, copyrights y sus restricciones, grupos industriales y, por supuesto, intereses comerciales de diferentes marcas, equipos, sistemas y canales de comunicación y transmisión de información.

 

Añadido a ello están los diferentes formatos de compresión de audio que permiten "empaquetar" un archivo original de calidad profesional en un espacio informático hasta 15 veces menor. Y aunque parece que suena igual, no es así ni mucho menos. De hecho muchas veces sonreímos al ver un cassette y la calidad que podía darnos y sin embargo no tenemos ningún reparo en oir un archivo mp3 a 128kbps o ver cualquier vídeo de Youtube grabado no se sabe como. Sign Of The Times que decía Prince.

cassette  formatos de audio

ANTECEDENTES

Aunque no es el ámbito de este artículo debemos saber que un archivo de audio digital ha podido ser grabado comunmente a 44.1KHz o 48KHz (44100/48000 tomas de muestras por segundo del audio grabado) y con una profundidad de bits de 16 o 24 bits (entendiendo esto como qué profundidad de información se obtiene de cada una de aquellas muestras). Aunque son cifras elevadas no dejan de ser tan sólo parte de un total analógico; así es el mundo digital. En otros ámbitos como la fotografía o el vídeo ocurre lo mismo.

 

Por supuesto existen otros frecuencias de muestreo: 88.2KHz, 96KHz y mayores así como mayor profundidad de bits -32 o 64 en concreto. Y lo que es más importante: qué calidad tienen esas muestras, qué sistema de conversión analógica/digital -o A/D- ha producido la información digital.

Pongamos algunos ejemplos:

 

– ¿Crees que tu móvil saca la misma calidad de fotos (a una misma resolución) que una cámara profesional?: NO.

– ¿Crees que tu tarjeta de audio de nivel usuario obtiene la misma calidad de audio (a una misma resolución) que una tarjeta profesional: NO.

– ¿Crees que tu cámara de vídeo de nivel usuario obtiene la misma calidad de imagen (a una misma resolución) que una cámara profesional: NO.

 

La diferencia de todos ellos está en cómo se realiza la conversión A/D. Y además le sumamos la calidad de cada uno de los componentes analógicos que procesan la información previamente: lentes y diafragmas en foto y vídeo y calidad de componentes electrónicos en el flujo de la señal en el caso del audio.

 

AUDIO NO COMPRIMIDO

Entenderemos el audio no comprimido como aquel que preserva y nos entrega toda la información digital de la grabación original con cualquiera de las características citadas anteriormente. Los más comunes son los siguientes:

 

WAV (.wav) y AIFF (.aiff)

Estos dos formatos no comprimen la señal grabada siendo ambas PCM (Pulse Code Modulation) codificando las ondas de audio en el dominio del tiempo por medio de una serie de diferentes amplitudes o intensidades. No pierden información en su grabación/reproducción y/o gestión digital.

 

La diferencia entre estos dos "pesos pesados" del mundo del audio digital proviene de décadas atrás. Wav es propiedad de Microsoft e IBM mientras que Aiff es propiedad de Apple.

 

La cabecera de estos archivos es diferente así como el orden de bytes en su escritura que en el caso de WAV queda optimizada para los procesadores Intel mientras que el formato Aiff quedaba optimizado para procesadores Motorola que pertenecen a décadas pasadas del mundo Mac (aunque algunos las hayamos conocido ampliamente como quien os escribe).

 

La data propia del audio en ambos es la misma. Es irrelevante su diferencia técnica sobre todo utilizando equipamiento actual con un clásico de 24 bits de profundidad. La selección de uno u otro formato tiene que ver con la compatibilidad de nuestro software y el de terceros.

protools1savesession.l  formatos de audio

 

Broadcast WAV (.bwf)

Formato WAV con un añadido que puede contener hora de escritura del archivo (timestamp) y definición de región. Aiff también puede soportar esta característica pero sólo si se utiliza en Pro Tools (Avid) dado que este aspecto sobre Aiff es propiedad de Avid.

 

BWF-MetaEdit_1  formatos de audio

 

AUDIO COMPRIMIDO

El audio comprimido es aquel que ocupa bastante menos que el archivo original. Se requiere el proceso de compresión por varias razones:

 

– Almacenamiento de la información: la bajada de precios en sistemas de almacenaje de información (discos duros, memorias flash y SSD) ha sido abismal ultimamente pero una cosa es guardar tu colección de audio y otra es que por ejemplo Movistar/Vodafone/Facebook/Whatsapp etc almacenen todo lo que todos nosotros hablamos/transmitimos por nuestros móviles, verdad?. Aunque posiblemente ellos niegen esto. Esto nos lleva al concepto de BIG DATA.

 

– Transmisión de la información: si lo dicho anteriormente fluye constantemente por las diferentes redes de comunicaciones (¿has mirado en qué año estamos verdad?) entenderemos que los canales de conexión se saturarán mucho menos si dicha información ocupa menos. Dicho de otra forma, estamos hablando de ancho de banda. Archivos de menor tamaño consumen menos recursos de ancho de banda.

 

Por cierto: la excelencia en la calidad de nuestra grabación parece que ha quedado arrinconada en pos de todos estos sistemas?. Seguramente sí. Otra vez, Sign Of The Times que decía Prince.

 

FORMATOS DE AUDIO COMPRIMIDO

Existen basicamente dos formatos de audio comprimido:

 

– Lossy: con pérdida de información con respecto al original. Algoritmos que descartan datos para comprimir más. Todo ello para que sea más rápido y económico su almacenaje y transmisión pero que en ningún caso están pensando en la excelencia del audio perse. Ejemplos son JPEG o MP3.

– Lossless: algoritmos sin pérdida de datos y que una vez decodificados obtenemos el archivo original. Es el ejemplo del formato ZIP o Ogg en el caso de audio.

 

Para realizar esto se utilizan codecs o algoritmos (formulaciones matemáticas) que permiten de una u otra forma eliminar datos redundantes. En algunos de ellos esa información puede ser rescatada cuando se reproducen.

 

También debemos tener en cuenta que la compresión en algunos de los formatos puede ser variable en cantidad siendo más o menos comprimible el archivo en cuestión.

 

Continúa en la próxima entrega.

 

Post de Iñigo Corcuera, Coordinador del Dpto. de Sonido Profesional en MrJam CMM.

 

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